miércoles, 21 de mayo de 2014

Jerga literaria


No vengo a tratar de términos académicos empleados en el medio de la publicación, edición u otras etapas de la producción de un libro o de los oficios vinculados a la literatura. El tema a tratar es un mal que a muchos seguidores de algunos libros en específicos, esos que levantan fandoms, nos sucede.

Y es que el día del orgullo friki está a la vuelta de la esquina y esa esquina es el fin de semana. El 25 de mayo se celebra el día del orgullo friki. Por lo del estreno de una película de Star Wars, una nueva esperanza. Y también es el día de la toalla, que para quienes no hayan leído la guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams, se están perdiendo de conocer lo valiosísimo de este día, y el tema acá no es hablar de este libro así que mejor vayan léanlo y averígüenlo por sí mismos.

Cómo mencionaba sobre el frikismo, lo hago en un blog de literatura porque si están por acá son unos frikis de los libros. Y es que esa parte de la cultura popular que cae en la definición de friki se ha visto muy influenciada por la literatura, como es el caso de Douglas Adams. O a la inversa, esta se propaga tanto que llega a la literatura. Y para no irnos más lejos Star Wars es un claro ejemplo de ello. Si no lo creen vayan a averiguar cuántos libros conforman el universo expandido de esta saga cinematográfica, la  vida es corta para leerlos.

Y por eso el tema de hoy es un tópico que entra tanto en nuestro usual debate de literatura, como en el campo friki. Y es cuando aquellos términos, frases, jergas de la cotidianeidad de nuestros libros, y personajes que le habitan, se convierten en algo tan propio que no podemos estimar nuestro mundo sin expresarnos como si estuviéramos en el universo de Harry Potter, Cazadores de Sombras, El Señor de los Anillos, por mencionar a los más populares.

¿Cuántos de ustedes no han padecido ante la incomprensión mundana de aquellos que no saben de qué estás hablando cuando sueltas frases tan comunes y tradicionales como ‘gárgolas galopantes’? Que si te refieres a alguien como ‘Divergente’ se lo puede llegar a tomar como un insulto.

Y es que como dicen los profesores de lengua, los libros amplían tu vocabulario, lo que ellos no consideran en sus discursos es que este vocabulario en algunos casos viene de otras lenguas, de otros mundos y en el día a día quienes poseen ese conocimiento particular resultan incomprendidos. Es como hablar en clave, a tu alrededor puede que no te entiendan. Hay que ver también lo positivo y es que es una manera práctica de detectar lectores o personas con gustos similares.

Regresando al tema de  la polémica. Muchos a tu alrededor puede que también se asusten al escucharte hablar de una manera para ellos desconocida y con palabras que tal vez en el diccionario no existan. Habrá quienes dirán que hablas en lenguas o que estas poseído por algún demonio. Definitivamente, la ignorancia fomenta el bullying.

Pero ¡calma! No eres el único. Y como sé que este no es al único inconveniente al que te enfrentas continuaré tratando estos temas que si bien no sirven para superar el problema, al menos quedan como constancia de que no estás solo en la aventura de leer. Y arriésgate sin miedo, que son mayores los placeres que un libro te puede dar (y no hablo de literatura erótica) que las incomodidades sociales que se te pueden presentan por ser lector.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Bifurcaciones Literarias



Había estado pensando en escribir esta entrada prácticamente desde el momento en que creamos este blog, si no es que antes, el problema radicaba en que necesitaba tiempo para centrar mis ideas y ver como las expresaba de la mejor forma posible, que luego ni yo me entiendo y termino confundiendo a todo el mundo.

Lo primero que me viene a la mente cuando escucho Bifurcación Literaria son sin lugar a dudas los fanfictions. Y es que en esos escritos, muchos buenos y otros pésimos, vemos el trabajo de personas creativas que -a conciencia o no- crearon una Bifurcación en la historia principal. He leído fanfictions muy variados, y he de decir que hay muy pero muy buenos e interesantes. Todos ellos surgen con un cambio en alguna acción de uno o varios personajes que causan un efecto mariposa en la historia de nuestro libro.

Hay libros que se han escrito de una forma tan rígida que posiblemente no admita este tipo de bifurcaciones (ahora mismo no se me ocurre cual) pero en contraste tenemos infinidad de manuscritos que están esperando ser bifurcados para que creen con él estupendas u horripilantes historias alternativas (vampiros con brillantina pelando junto a Harry, Ron y Hermione por ejemplo) . Y, claro está, cuando el fanfiction no se ha escrito, siempre nos preguntaremos cual hubiese sido el final del libro si el autor decidía omitir o cambiar alguna acción.

Hay un ejemplo que me gusta mucho utilizar cuando toco el tema de las bifurcaciones literarias es uno de Harry Potter puesto que salta a la vista. Cuando el prisionero hace su aparición en la historia, tenemos a un inteligente Crookshanks que trata de asesinar a Scabbers a sabiendas de que este pultimo es Peter Pettigrew. ¿Qué hubiera pasado si el gato se comía a la rata?

Por un lado tenemos a un Sirius que seguramente hubiera regresado voluntariamente a Azkaban en donde posiblemente hubiera sido besado por un dementor. Tenemos también que muy posiblemente el ascenso de El Señor Oscuro se hubiera visto retrasado mucho tiempo. Cedric vivo y ganador del torneo de los tres magos, el gemelo teniendo muchos hijos, Ojo Loco más loco pero vivo, Dumbledore vivo, Fudge aún de ministro y un ministerio corrupto. ¿Qué más hubiera pasado si el gato se comía a la rata?

Os voy a invitar a participar en los comentarios, me gustaría que hagan sus teorías sobre cualquier libro y sobre la posible historia bifurcada que hubiera resultado si algo sucedía o dejaba de suceder. 

lunes, 12 de mayo de 2014

Cuando el favorito llega

Hablar sobre mi libro favorito es referirme a la Literatura que enseña, que endulza cada línea con algún pensamiento sobre la realidad, sea del género que sea.

De la forma en la que yo lo veo, cada persona está hecha para un libro, y no al revés.

Eres un individuo navegando a través del mundo hasta que el Cosmos decide que ha llegado el momento de que llegues a tu libro, ese que va a acompañarte hasta el final.

Simplemente pasa.

Llega de la manera más extraña o más ordinaria, lo encuentras o alguien te lo recomienda, puede llegar como sea, pero lo conoces y la vida que tenías da un giro, que, tal vez parezca pequeño, pero que va generando cambios progresivos.

Para quienes me conocen sería fácil resolver esta incógnita: El libro favorito de Gabriela es Harry Potter.

Pues vale, que no solo hay un libro de Potter, así que técnicamente sería mi saga favorita.

No lo niego, Harry me acompañó durante toda mi época de colegio y fue absolutamente maravilloso, tanto que me llevó a conocer gente que actualmente conforma mi grupo de amigos más cercano.

Pero no por todo lo significativo que es el chico mago en mi vida su historia es mi preferida.
Lo siento por quienes apostaban a que sí.

Aprendí que cada libro tiene su encanto si es leído con el humor y en el momento adecuados.
Y que es eso lo que marca la preferencia por uno en particular.


Siendo así, podría referirme ahora a Si decido quedarme como uno de mis favoritos.

No es un libro extraordinario, ni pasará a ser un clásico universal, pero para mí ha sido una de las historias más reales y emotivas que he leído.

No tiene contenido histórico, como la obra unigénita de Anna Frank, tampoco se ambienta en un castillo oscuro y frío como las novelas de las chicas Brönte.

Tampoco es narrada por el acompañante del detective más famoso de la Literatura, y, claro está, no es un libro sobre Cáncer.

Simplemente es la historia de una adolescente normal, con una familia normal, un novio normal y amigos normales, lo que marca el cambio es un solo incidente.

Un segundo, un pequeño momento del que no se es dueño, ese único instante genera un cambio tan drástico que se creería una conspiración por parte de la vida para ella.

Por ser tan normal.

El encanto que tuvo para mí este libro es indescriptible, y es por eso que digo que los favoritos llegan cuando menos se los espera.

Y es que no es el único.

Para ilustrar un poco mi punto, les contaré un secreto: 

Yo no leí El Principito hasta que tuve 17 años.


Conozco personas que lo leyeron en la escuela, o que les fue presentado en el colegio y era como: "no puedo creer que no lo hayas leído todavía", pues les diré algo, no creo que leerlo cuando niña haya sido lo mismo, ni tampoco creo que haya dejado la misma huella.

En pocas páginas, Antoine relata la historia de la humanidad, sin mucha parafernalia, vista a través de los ojos  de un extraterrestre, que siente, piensa y busca el bien.

Cada persona es un mundo, y en el mundo del Principito yo me quedé atrapada; cada frase, cada pensamiento suyo me embelesa como solo podría pasarle al niño interno que no muere nunca.

Hay tanta filosofía plasmada en sus páginas que puede ser leído una cantidad infinita de veces, y aún así, puede encontrársele un significado diferente a una o dos frases.


Es al título de este pequeño libro al que mi mente siempre acude cuando de hablar de preferidos se trata.

Y creo que seguirá siendo así por un buen tiempo.






sábado, 10 de mayo de 2014

Top 10 de Personajes favoritos


10. Rhage
La hermandad de la daga negra
De los hermanos, todos encantadores y con personalidades arrolladoras muy bien definidas, el que más me agrada es este. Tal vez sea el hecho de que a ratos se comporta como un niño. Tal vez sea que la maldición que pesa sobre su espalda –literal-  haga que me compadezca de él. O tal vez sea que a pesar de ser tanto de flirteo cuando se llega a enamorar lo hace a limites más allá de los que experimentan sus compañeros de la Hermandad de la Daga Negra. Y para más detalle este señor es vampiro.

9. Arthur Dent
La guía del autoestopista galáctico
Arthur es como cualquier otro humano sobre la faz de la tierra, es un humano y nada más. No hay en él nada épico, nada asombroso, nada ni siquiera medianamente llamativo. Asómate a la ventana y mira al tipo que pasa por la calle, ese podría ser Arthur, no hay nada realmente particular que lo destaque sobre el resto. Y es que a mí me gustan estos personajes, aquellos que su atractivo no radica en la parafernalia que puede contener su historia, sino en lo genuinos que estos son. Y parafraseando uno de los libros en los que aparece: Arthur Dent es fundamentalmente humano.

8. El mago Howl
El castillo ambulante
Howl es ese tipo de personajes que odias por lo vanidoso y egocéntrico que es. Te dan ganas de tirarlo de su propio castillo mientras este se encuentre en movimiento. Pero a la vez resulta encantador, por algo será que lo reconocen como aquel que roba el corazón de las jóvenes. Y a pesar de todo es un hombre solitario.

7. Rincewind 
Saga Discomundo
Para los que se apuntaron al reto de “El color de la magia” ya habrán conocido a este personaje y seguro que nadie apostaría por él ni medio centavo. No es el tipo de personaje que admiras, no pretendes ser como él, ni siquiera puedes llegar a odiarle, es alguien que si te lo encuentras en la calle, pasarías de él. Pero hay algo, y ese algo lo hace suficientemente digno de tener su propia sub-saga y es que su manera de ser tan particular lo hace digno de ser leído y seguro que tiene su legión de fans.  

6. Alex DeLarge
La naranja Mecánica
La víctima de los experimentos de personalidad que se realizan en este libro. No me gusta el Alex manipulado, ese que no quiere causar daño, pero a riesgo de que algún psicólogo declare que padezco alguna anomalía, diré que me fascina lo sádico, lo malo, lo perverso que este personaje puede llegar a ser. Y valoro también el manejo del autor que no respalda estos trastornos conductuales en la ignorancia. Pues Alex a pesar de ser malo, malo, es muy inteligente y eso nadie lo puede negar.

5. Lestat de Lioncourt
Crónicas Vampíricas
A pesar de que a día de hoy el género se encuentre muy manoseado, con personajes metrosexuales y  otros tantos que parecen hadas brillando. Hay que reconocer que Anne Rice supo construir verdaderos monstruos en sus libros, y no sólo ellos, sino que también son unos completos caballeros con un encanto inigualable. Y el que destaca sobre todos estos es Lestat, que aunque nadie lo crea, la escritora deja entrever, a medida que van pasando los libros, que a este personaje aún le queda mucho de humano.

4. LA MUERTE
Discomundo
Así con mayúsculas. Es definitivamente uno de los personajes más populares de la saga de Terry Pratchett, si es que no el más popular. Y ¿Qué tiene este personaje en particular? Muertes hay muchas, pero la de Terry es diferente, tiene ese encanto particular que le da el autor a todos sus personajes. Y no es que estén acompañados de la seriedad y la lógica, sino todo lo contrario. Una Muerte que aparece en casi todos los libros de la saga, aunque sea por un par de páginas, que tiene su propia sub-saga y que todo el tiempo nos habla en mayúsculas. ¿Cómo resistirse a un huesudo amigo con tanta personalidad?

3. Severus Snape
Harry Potter
Soy una de las pocas personas que lo amó de principio a fin. Y no lo nieguen ustedes se debatieron durante todos los libros entre el amor y el odio, y un odio radical. Rowling creó muchos personajes la mayoría de ellos grandiosos, emblemáticos; pero este y sólo este, según mi criterio, se destaca sobre el resto. No es que sea el mejor, tampoco es el peor, Severus simplemente es Severus, es el personaje más genuino y complejo de toda la saga y tal vez un digno protagonista tanto o más que el mismo Harry Potter.

2. Ender Wiggin
Saga de Ender
Muchos le conocerán como el niño que nació para destruir a los insectores. Pero este es un niño que crece y que supera mucho más del tabú que, a lo largo de la saga, puede ser su nombre. Y es que este niño del “Juego de Ender” en los libros que le continúan, se va convirtiendo poco a poco en un personaje más complejo y que demuestra que sus dotes de líder van más allá del campo de batalla, lo que si conserva de sus tiempos de infancia es esa humildad que lo caracteriza.

1. Daneel Olivaw
Saga Fundación
Mi favorito, absoluto y el más viejo de los que he de mencionar por acá. Y es que ha este personaje no se lo puede calificar por edad, pues la suya supera cualquier imaginación. Los más antiguos vampiros ni los más veteranos Señores del Tiempo le igualan. Así que imagínense lo que este personaje puede contar. No protagoniza ningún libro, en otros es sólo un mero adorno, pero a medida que se va leyendo la saga el puzle de la historia de este personaje va tomando forma y ese detalle le hace ganar aún mayor importancia.


Cuando llevaba la mitad de la lista me di cuenta que sólo tenía nombres masculinos y en mi mente los que ya tenía claro eran masculinos también. Así que decidí dejar así esta lista y próximamente he de traer un Top 10 de mis personajes literarios favoritos, pero esa vez sólo de personajes femeninos. 

jueves, 8 de mayo de 2014

Lectura Vs. Literatura

Había tardado demasiado en escribir esta entrada planificada para hacía milenios, pero por fin pude sentarme a elaborarla. En realidad, no sabía cómo comenzar y tuve que leer y releer las publicaciones de Esther y Julio sobre el tema para poder “inspirarme”. En lo particular, soy de esas odiosas personas que resguardan cuidadosamente los clásicos porque… ¡Bendito sea Dios! Para mí no hay nada mejor que un clásico. Lo que viene a preguntarme, ¿Esas trilogías y sagas dedicadas al público juvenil serán considerados clásicos algún día? ¿Logran ingresar a ese delicado espacio que compone la literatura? Hace un par de días decía Rodrigo Fresán algo muy cierto y nada evidente: Está en crisis el best-seller, no la literatura.


Dicho esto, creo que el problema está originado en que todos creen, de forma errónea, que cualquier libro que presenta una historia interesante ampliamente recomendado por las masas y los mercados es considerado literatura. Y no, no es así. Literatura requiere mucho más que una simple trama, lo decía en mi anterior entrada, y es que cada palabra debe arrastrar tras sí un mundo imaginario arrancado de la realidad para arrasar con tendencias, pensamientos y convenciones. La palabra es la madre de la literatura y no todos tienen el poder de aclamarla y hacerla suya.

Realmente me cuesta creer que alguien pueda leer porque el grupo donde se desenvuelve lo hace también. Leer requiere más que buscar la permanencia en una “secta” o una tendencia social; leer, de verdad-verdad, implica una paciencia infinita y una sed enferma del saber. Y disfrutar con lo que se lee es como la cereza del pastel, tremendamente delicioso y placentero. La lectura es una droga, es capaz de comportarse como un alucinógeno, pero no es de las baratas ni cabe en la boca de todo el mundo. ¿No decían antiguamente que la literatura es de la élite?
Claramente, no podemos pretender que todo texto literario se comporte como los versos de Homero, Virgilio o Dante. Todos necesitamos un respiro en algún momento de nuestra carrera literaria, especialmente los más jóvenes que apenas aprenden a leer y en la escuela pretenden que hagan un análisis sobre los cuentos de Quiroga (hablo desde una experiencia propia). Y es allí donde creo que, antiguamente y no sé en qué momento, comenzaron a crearse los fenómenos juveniles que hoy convergen en puntos comunes y repetitivos. No voy a decir que sagas como Harry Potter, Crepúsculo, Divergente o Los Juegos del Hambre son bloques insustanciales que deben quemarse (si lo digo, doy autorización de que me corten la lengua), pero voy a ser franca y decir que no hay que encasillarlos en el mismo espacio con otras obras cuya trascendencia va más allá de la historia.

Así como El Principito es bueno para iniciarse en la literatura, creo que hay libros que son buenos para iniciarse en la lectura. No, señores, no es lo mismo. Crear el hábito de leer es difícil, mucho más si en la escuela colocan ejemplares de Poe, Rómulo Gallegos y Cervantes. Hay que dar por hecho que son muy pocos los que aprecian las enseñanzas que estos textos dan en primaria y bachillerato; el resto, solo logra cogerle un odio ferviente a la literatura. Sin embargo, cuando tenemos libros como los de Rowling, Meyer o Suzanne Collins, leer se vuelve un paseo; leer se vuelve divertido, agradable, emocionante.

Más que ser una tendencia social, creo que es una nueva manera de forjar un hábito importante. No discrimino la lectura juvenil, pero considero que ese género nuevo y extraño llamado literatura juvenil no acobija a cuanto libro de triángulos amorosos y mundos apocalípticos salga al mercado. Llegando a este punto, creo que hay sagas que son buenas y otras que son malas no por la historia que cuentan sino por cómo la abordan; tramas que pueden dar mucho más de lo que dan por ser embadurnadas con retoques amorosos y absurdos para agradar a un público que busca, únicamente, dejarse llevar por la fantasía.

Esta lectura por moda, como titulamos el tema a tratar, tiene sus puntos fuertes y débiles: es un camino mucho más acertado que el de los clásicos para encaminar a los jóvenes al paraíso idílico de la literatura, pero encerrada en patrones repetitivos y mundanos produce un efecto confuso en quienes la abrazan, que después de devorar las cientos de páginas que componen las sagas no saben qué hacer a continuación y ni siquiera piensan en probar a Vargas Llosa, a las hermanas Brontë o autores poco conocidos y afamados.

Una cosa es disfrutar la lectura y otra amar la literatura. Ambas pueden ir tomadas de la mano en algunos caso, felizmente enamoradas, y en otros son palabras que al descubrirse la una a la otra, entendiendo lo diferentes que son, deciden divorciarse sin tregua. La lectura puede ser transmitida por el colectivo, por los que nos rodean y aconsejan, pero está en nosotros decidir qué haremos con eso: convertirlo en un simple hobby o convertirnos en su amante ideal.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Los horrores de Ender

He escrito varias entradas sobre estos libros . La más reciente es la que publiqué en este mismo blog bajo el título "Mi Libro Favorito" en donde contaba exactamente los motivos por los que, precisamente, lo definía como mi libro favorito muy por encima de títulos como Harry Potter.

Charlando con Esther salió la conversación de que libro estoy leyendo actualmente, le comenté que leo la Sombra de Ender y El Color de la Magia. Ella, al igual que yo, coincide en que esta es una saga muy buena y que -literalmente- "es lo más".

Peo en estos pocos minutos de conversa, discutiendo cual es el orden de lectura cronológico correcto, en mi cabeza se formaron ideas que antes había ya tenido pero a las que no les presté mucha atención.

Y es que si analizamos a fondo el primer libro podemos encontrar temas muy fuertes y que actualmente son ilegales y van en contra de los derechos fundamentales de todas las personas, en especial de los niños.

Salvando excepciones puntuales, en nuestro actual mundo llegar tan solo a pensar en utilizar infantes en conflictos bélicos sería un crimen. Ver la explotación que sufren estos muchachos en su proceso de formación y rompe los límites de lo racional y nos hace pensar en exactamente esas excepciones que toqué en este párrafo.

Quizá esta entrada esté un poco fuera de la temática literatura, más sin embargo, considero que al tratarse de un tema de reflexión que nace a partir de un libro de senda calidad merece la pena escribir una entrada en consecuencia.

Es este el punto al que quería llegar. Si bien la primera impresión que podría causar Ender es "eso no pasa ahora" si nos ponemos a analizar la situación actual de nuestra "civilización" si que está pasando el usar niños en guerras. Vemos niños usados en guerras de pandillas, niños que sirven como herramientas para las guerras de narcotraficantes y ladrones. Y mucho peor, países con religiones poco tradicionales que presuntamente estarían entrenando niños para intervenciones bélicas.

Pero, en todo caso, regresando a la temática central del blog, decir que Ender encierra muchos de los horrores que actualmente están aflorando en nuestro "civilizado" mundo.

sábado, 3 de mayo de 2014

EL favorito es...

Cuando eres conocido por tu gusto a la lectura es bueno tener a la mano la respuesta a una pregunta común: ¿Cuál es tu libro favorito? Contestarla puede generar dilemas internos, el cerebro trabaja afanosamente para encontrar un título en la biblioteca personal de lecturas recientes y antiguas para que tu boca emita una respuesta clara, decente y sincera. En breves palabras, escoger un libro favorito es una tarea endemoniadamente difícil. Lo que uno suele hacer, cuando no sabe que contestar, es repasar minuciosamente a los autores que conoce, tratando de descifrar cuál de sus obras merece erigirse como la primordial.

Por esta razón, aunque ya tengo mi respuesta a esa difícil pregunta, haré honor a mi escritora favorita mencionándola antes contestar: Anna Frank, una de esas almas que jamás llegó a dar lo que tenía que dar en este mundo a causa de la ideología enferma de un sujeto con ansias de poder y control; su diario es más que la recopilación de los últimos días de una niña judía en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, es la prueba fehaciente de una verdadera escritora floreciendo y siendo cortada de un tajo sin contemplaciones. El Diario de Anna Frank está escrito por la mejor escritora que he leído, pero no se erige como el principal en mi biblioteca personal.

Detrás de ella está, muy cerquita, Stieg Larsson, otra estrella que se apagó sin preverlo y sin enterarse que llegaría a iluminar el vasto cielo. La saga de Millenium es extraordinaria y toda persona que se interese por obras de gran contenido –de cualquier ámbito- debería leerla. Si adoro a este escritor es porque me permitió conocer a uno de los mejores personajes literarios de la historia universal: Lisbeth Salander. Está trabajado de forma tan maravillosa que logras enamorarte de ella a pesar de su agrio carácter, su ética dudosa y sus terribles acciones. Sin embargo, no me atrevería a decir que Milleniumcompone el favorito.


En realidad, y resulta gracioso que así sea, mi favorito es la novela de mi tercera escritora más amada: Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë.


Desde que leí Cumbres Borrascosas supe jamás encontraría un libro que me gustara tanto, supe que nunca encontraría un libro que fuera capaz de conmoverme, enojarme, alegrarme y hacerme explotar emocionalmente con cada letra. Es decir, desde que leí Cumbres Borrascosas supe que este sería mi libro favorito y el día de hoy no he cambiado de parecer. 

Soy de las que presta muchísima atención a los detalles poéticos de la obra, siempre he pensado que hasta la historia más tonta puede contarse de manera exquisita. Es esto en lo que me baso a la hora de criticar un libro, porque para mí los libros esconden más que una simple trama entretenida; los libros literarios son palabras, palabras vivas y encendidas capaces de quebrar espíritus, convenciones, pensamientos y tendencias. Cumbres Borrascosas es una de esas pocas novelas que lees y logra atraparte no solo por la historia sino por la manera como está narrada.

No recuerdo exactamente qué edad tenía, pero sé que fue un tiempo donde me obsesioné por recolectar títulos clásicos en mi biblioteca (digo títulos porque muchos de ellos aún no los he leído y siguen cogiendo polvo en la estantería). En ese entonces, escogí Cumbres Borrascosasporque me llamaba la atención la sinopsis de la Editorial Palma Viajera, quienes tienen una colección inmensa de clásicos universales. Le leí en el transcurso de dos meses, entre obligaciones diarias, pues en ocasiones debía releer los pasajes a causa de la emoción que me causaban. Emily Brontë, con esta única novela, se incorporó a mi reducida lista de escritores adorados.

La divina calidad de su escritura es aderezada por la pasión impregnada en escenas variopintas. Y lo más maravilloso es que un personaje externo y secundario es quien nos narra la dramática historia de Catherine Earnshaw y Heathcliff, personajes viles y extremadamente espléndidos que se atacan mutuamente a causa del resentimiento y la malicia que su amor les produce. Sentimientos tan transparentes y palpables que casi te alteran los nervios del cuerpo y te aumentan la presión sanguínea; sentimientos tan mundanos y comunes que elevados a un grado de melodrama extremo terminan convirtiéndose en espejos de la realidad.  

Si hay una pareja que puedes amar y odiar con la misma intensidad es la de Catherine y Heathcliff. Si hay una pareja que puede producirte ternura, dolor, repugnancia, incredulidad e indignación es la de Catherine y Heathcliff. Y si hay una novela romántica-dramática que debes leer antes de pasar a mejor vida es Cumbres Borrascosas. Es una novela para reír, llorar, odiar, amar… es una novela que sintetiza el objetivo principal de la lectura en general: hacerte consciente de la tinta sobre el papel,  hacerte degustador de las palabras, hacerte sentir vivamente la historia.