sábado, 31 de mayo de 2014

Lecturas de Mayo


Para cerrar bien el mes, he decidido compartir mi listado de lecturas de este mes. Para este blog queda muy pesado ir publicando reseñas de cada libro leído, así que cada que mencione por primera vez alguno dejaré el link a una entrada que ampliará mi comentario a cada uno. Por cuestiones prácticas los dividiré en dos grupos. Los que no recomiendo leer y aquellos que me han gustado de manera especial.


Vamos primero con aquellos que no me han gustado. Esta lista la encabezan los libros de la trilogía de ‘El club de los incomprendidos’ El primer libro ya lo había leído con anterioridad así que este mes tocaba No sonrías que me enamoro, ¿Puedo soñar contigo? y Conociendo a Raúl. Para aquellos quienes gustan de libros ligeros y cursis, adelante es muy probable que estos le gusten. Pero en cuanto a mi corresponde, mis ojos nunca volverán a posarse sobre un libro de Blue Jeans. Que así se hace llamar el autor ¿Qué podemos decir ante ello? La trama se torna muy obvia, los personajes muy estereotipados y los giros de la historia completamente absurdos y no terminan de encajar. El grupo de personajes protagónicos son como cualquiera que te puedas encontrar por la calle, no por lo genuinos sino por lo poco que te pueden llegar a llamar la atención. Sólo hay un personaje, César, que se salva, pero está tan al margen de la historia que no cuenta. El relato sobre Raúl supera cualquier libro de la trilogía. 


Y para completar el primer grupo de libros tenemos La lección de August, un best-seller muy aclamado. Y es que luego de Bajo la misma estrella, ya podemos ver hacia dónde va la tendencia en best-sellers. Señores autores estamos en la era del patetismo, cuanto más sufran vuestros personajes y más lágrimas intenten hacer derramar a los lectores, mejor lo están haciendo. Pero aclaro, para vender, que la manipulación de sentimientos no significa que sea bueno un libro. A mí por mi parte son de los que más me aburren.


Pero como no todos los libros son malos ni ayudan a crear enfermedades hepáticas, hay una segunda lista que deben, indiscutiblemente, de poner en su lista para leer. Hablemos primero de fantasía y ese, señores, fue nuestro libro del mes: El color de la magia. Con respecto a este mucho se ha dicho en este blog y sólo puedo decir que es indispensable.


Vamos ahora a mi género literario favorito: La ciencia ficción. Primero tenemos a Marionetas de la Sombra, de Orson Scott Card, un señor de la ciencia ficción actual. Es también el mejor libro que he leído este mes, con creces. Si aún no leen nada de la Saga de Ender ¿Qué esperan? No pierdan tiempo viendo su vida pasar y lean algo de este hombre. Ya vaticino que el próximo mes mis lecturas estarán centradas sólo en este autor, que ya quiero terminar esta saga por lo bien que se pasa cuando la estás leyendo.


Y el resto de libros pertenecen a una autora, de quien poco o nada sabía y ella es Marie Lu. Para quienes gustan de las distopías ya pueden ir poniendo este en sus listas. Uno de los mejores narrados del género. Me arriesgué con la pre-cuela Life Before legend y me di cuenta que no era tiempo perdido, quería saber más, mucho más de estos personajes y es que me gusta lo que se le ocurre a Marie Lu y como lo narra. De Legend y Prodigy sólo digo que como algunos autores que escriben trilogía, no sucede con Marie, que la historia se sienta cortada ni que se desenvuelva bien con textos largos. Los libros me parecieron muy rápidos de leer, los cortes de los libros se vuelven necesarios y no pierde continuidad. Me falta el último, pero dudo que este esté mal. Si son de aquellos puristas que cuestionan la distopía como una contaminación del género cienciaficcionario arriésguense con este, que a pesar de estar en un género cliché a sabido salvarse de las características que le hacen cuestionable.

Y hasta allí ha llegado mi listado de libros de este mes, podría adelantar lo que voy a leer, pero cambio mi listado de lecturas sobre la marcha. Pero, si alguien tiene un libro que valga la pena acepto recomendaciones.

lunes, 26 de mayo de 2014

El color de la magia: álbum de memorias


La idea de leer todos un libro no es hacer una reseña sin más, sino adentrarnos en un tema muy particular que nos produzca el libro y el mío es el álbum de memorias.

Cuando vuelves a leer un libro ya sabes lo que va a suceder y en algunos es sólo recordar detalles olvidados de la trama, o en otros es detectar pequeñas cosas que antes no contemplaste. Los libros de Terry Pratchett no tienen nada escondidos, son crudamente abiertos, así que la segunda opción queda completamente descartada. Y más allá de lo que sólo representa la primera opción hay algo más con esta saga.

Para quienes no sepa ‘El color de la magia’ es el primer libro de una saga muy extensa. Y con orgullo digo que me he leído casi todos los libros. Si no me equivoco, me falta sólo el último, pero eso es porque no lo encuentro en español, aún. Y por muy independientes que estas historias sean hay cierto hilo conductor que es la continuidad. Las historias transcurren en una línea temporal continua, no hay libros que se salten varios años atrás, no con respecto a la historia ya narrada, no tiene precuelas. Y el otro elemento es el lugar. Todo transcurre en el mismo lugar, no tan pequeño como una casa, una ciudad o un país, sino en el mundo por completo. Pero a pesar de ser tan grande continua siendo un espacio limitado.

Entonces, si nos encontramos con un personaje en el libro treinta, por decir algo, y a este lo han mencionado ya en el libro tres, sabrás que este personaje ha crecido, madurado, evolucionado, como cualquier ser humano real. Y es así mismo como cualquier ser humano real, o lugar real. El volver a mirar uno de los primeros libros, es como rebuscar recuerdos en un álbum fotográfico.

Y es ese el sentimiento que sentía de manera constante, mientras lo leía. Al principio del libro se menciona un incendio y que este es sólo el primero. También se comenta como los comerciantes se organizan ante el Patricio. Nos muestra como es la Ankh-Morpork de ese entonces. Y luego de haber leído tantos libros del mundodisco me quedo pensando tanto cambio. Y es que cambia tanto, pero no deja de ser lo que en realidad es. Los incendios luego se volverán más comunes, tanto que no necesitan ser narrados para saber que habrás alguno que se esté dando en ese momento. El Patricio hace de Ankh-Morpork una maquinaria que funciona con tal gusto, que a cualquiera se le ocurriría organizar a los asesinos en el mundo real, como sucede en esta ciudad.

El mundodisco, es el mundodisco tanto en el primer libro como en el último que ha sido publicado. Ankh Morpork sigue siendo Ankh Morpork, con algunos cambios, es verdad, pero indiscutiblemente es la misma ciudad. Y Rincewind, nuestro protagonista de este libro, sigue siendo el mismo por mucho que las cosas en su vida vayan trastornándola. No dejan de ser, ni los lugares ni los personajes.

Y como en un álbum de fotos da nostalgia mirar hacia atrás y contemplar lo que fue. Se produce una añoranza que te hace querer regresar, pero este camino que Terry ha ido construyendo para los lectores está tan bien andado, que por muy bueno que sea el inicio de todo esto vale la pena seguir adelante.


sábado, 24 de mayo de 2014

El color de la magia: el juego de los dados

Cuando Esther propuso un reto de lectura me emocioné porque hacía bastante tiempo que quería sentarme a leer en conjunto con otras personas para debatir y discutir sobre algún libro interesante. Es por esa razón que acepté de buena gana que situara El Color de la Magia en nuestras vidas para poder empaparnos con el trabajo de Terry Pratchett. No es que jamás haya escuchado sobre este escritor, pero debo ser sincera y confesar que nunca había tenido intenciones de leerlo. Hasta ahora.


Los retos que nos proponemos aquí en ESN son particulares porque la idea es reconstruir el libro en base a la perspectivas de cada uno de sus miembros; es decir, no intentamos echar por tierra el valor de las obras literarias sino hacer brillar determinados factores que cada uno de nosotros, por su manera de ser y ver las cosas, encuentra en ellas.

En mi caso, lo que más me gustó de esta fantasiosa construcción fue la mezcla de géneros y el papel que cumplen los seres divinos de este nuevo y extraordinario mundo, el cual se nos presenta para hacerle competencia a Narnia y a Harry Potter. Son estos factores místico-religiosos en los que decidí afincarme para escribir las líneas que conformarán mi opinión sobre este libro.

Antes de hablar sobre la divinidad es necesario dedicarle unas palabras a A’Tuin, la colosal tortuga que nada por el inmenso espacio llevando en su caparazón a cuatro elefantes que sostienen Mundodisco sobre sus lomos. ¿Lograría imaginar alguien que semejante criatura, que semejante escenario sea posible? Gracias a Terry puedo mirar al cielo y creer que no sabemos nada y cualquier cosa podría pasar. La belleza del origen del Universo, del Mundo y todo lo que conocemos es parodiado con una habilidad magnífica; después de aprender sobre A’Tuin, vivir en el planeta Tierra no es nada interesante. Especialmente porque los personajes que allí se desenvuelven resultan tremendamente curiosos a la hora de ser evaluados.

Los personajes llegan a ganarse tu afecto, a pesar de que en determinadas ocasiones sentí que eran descartados demasiado rápido; en algunos punto sentía que no estaba disfrutando en su totalidad porque los sucesos acontecían con una rapidez pasmosa. Entre Dosflores y Rincewind, me quedo con el inocente y desesperante turista porque del mago solo quiero saber cómo será su verdadero encuentro con La Muerte; la inesperada unión entre Hrun, el Bárbaro, y Liessa Wyrmbidder, Reina del Wymberg, también me encantó (ligero romance/pasión no viene mal de vez en cuando). No obstante, fueron Dama y Sino quienes me maravillaron y el "juego de dados" fue mi parte favorita de todo el libro.

En ellos dos quiero afincarme.

Leer la escena donde los dioses juegan en un tablero con fichas reales me recordó mucho al trabajo de Homero y Virgilio porque el papel que cumplen los panteones mitológicos en la Ilíada, la Odisea y la Eneida son exactamente iguales (tal vez porque ambos son de género épico, en el sentido de que cuentan los orígenes de una cultura), aunque nunca verás a una Atenea/Minerva o a un Apolo echando dados sobre la mesa y apareciendo criaturas de la nada.

Si le doy tanta importancia a Dama y Sino es porque esa manía de controlar a voluntad y por interés el destino no es nueva, sin duda, y tampoco es exclusiva en los seres divinos. No es un Dioses Vs. Humanos, es la imposición de alguien sobre alguien, de algo sobre algo. ¿Cuántos de nosotros no hemos querido hacer lo mismo? Inclusive para los dioses griegos y romanos el destino estaba vetado, porque cada quien nace con un hilo dorado que seres superiores se encargarán de cortar en el momento oportuno; es decir, todo y nada está escrito en piedra. Y con estas sencillas apariciones, Pratchett logra susurrarnos al oído: no creas que solo me dedico a bromear.

En Mundodisco la vida es extraña, especialmente por ese raro descubrimiento al cual denominan octarino; dragones, héroes, magos, criaturas mágicas, dioses y diosas, mercenarios, damas en peligro, intrigas, imperios de oro, fábulas marinas… Es gracioso ver sintetizado en un solo libro la ciencia, la religión, las costumbres y la vida en sí con un tono natural, chistoso y despreocupado. El Color de la Magia no narra simplemente las historias de diversos personajes, narra en realidad la historia del mundo transformada por la comedia, la aventura y la magia.


Y en base a este fundamento me tomo el atrevimiento de decir: Hay que leerlo.

Libros y espera



Existen muchas personas que dedican gran parte de su tiempo a ir y venir por diferentes sitios, tramitando documentos, pagando facturas, esperando respuestas.

La espera en un banco suele ser una de las peores. Y digo una de las peores porque la que se lleva el premio es la del Seguro Social. 

Pero no es de burocracia de lo que escribiré, sino de libros.


¿Cómo se relacionan?
Pues es simple.

Durante los últimos diez días me he dedicado a observar a mi alrededor, buscando lectores en cualquier lugar, desde transporte público hasta en el mismo salón de clases.

No emitiré el estudio estadístico completo, pero básicamente de cada 100 personas entre los 15 y 60 años, solo 6 tenían algún libro en la mano.

Ecuador es un país en el que cada persona lee un promedio de medio libro al año.

La cifra es tan deprimente que de repente me dieron ganas de reírme de manera histérica.


Existen tantos lugares para leer, lugares a los que se debe acudir con algo para matar el tiempo de espera.

La espera sin un buen libro es absurda.

O al menos lo es para mí.

La excusa de que no se lee porque "no hay tiempo" no aplica en la mayoría de los casos.

Siempre hay tiempo para un libro.

Un hombre mayor leía A sangre Fría de Truman Capote mientras esperaba en el edificio principal del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social hace unos días.

Una joven se sentó a mi lado de camino a casa la semana pasada.  Leía 50 sombras de Grey.

Ayer uno de mis compañeros de universidad compró Hamlet de Shakespeare y tal vez hoy lo haya terminado de leer mientras iba a su trabajo en transporte público.

Me emocioné al ver a cada una de estas personas, la chica Grey incluida.

Porque por muy feo o raro que me parezca a mí un libro, al menos otro ser humano está leyendo.

Y mientras lea, yo soy feliz.

La lectura no es obligación, ni tampoco un deber cívico o legal.

Se lee por amor al arte.

Y qué mejor si puedes invertir un par de minutos en una página de ese gran libro que desempolvaste o que te obsequiaron recientemente. 

No importa lo que leas, eres diferente de tu vecino y de tus padres; lo importante es leer.

Y convertir de a poco ese "medio libro"  del ecuatoriano, en uno entero.

O en dos.




miércoles, 21 de mayo de 2014

Jerga literaria


No vengo a tratar de términos académicos empleados en el medio de la publicación, edición u otras etapas de la producción de un libro o de los oficios vinculados a la literatura. El tema a tratar es un mal que a muchos seguidores de algunos libros en específicos, esos que levantan fandoms, nos sucede.

Y es que el día del orgullo friki está a la vuelta de la esquina y esa esquina es el fin de semana. El 25 de mayo se celebra el día del orgullo friki. Por lo del estreno de una película de Star Wars, una nueva esperanza. Y también es el día de la toalla, que para quienes no hayan leído la guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams, se están perdiendo de conocer lo valiosísimo de este día, y el tema acá no es hablar de este libro así que mejor vayan léanlo y averígüenlo por sí mismos.

Cómo mencionaba sobre el frikismo, lo hago en un blog de literatura porque si están por acá son unos frikis de los libros. Y es que esa parte de la cultura popular que cae en la definición de friki se ha visto muy influenciada por la literatura, como es el caso de Douglas Adams. O a la inversa, esta se propaga tanto que llega a la literatura. Y para no irnos más lejos Star Wars es un claro ejemplo de ello. Si no lo creen vayan a averiguar cuántos libros conforman el universo expandido de esta saga cinematográfica, la  vida es corta para leerlos.

Y por eso el tema de hoy es un tópico que entra tanto en nuestro usual debate de literatura, como en el campo friki. Y es cuando aquellos términos, frases, jergas de la cotidianeidad de nuestros libros, y personajes que le habitan, se convierten en algo tan propio que no podemos estimar nuestro mundo sin expresarnos como si estuviéramos en el universo de Harry Potter, Cazadores de Sombras, El Señor de los Anillos, por mencionar a los más populares.

¿Cuántos de ustedes no han padecido ante la incomprensión mundana de aquellos que no saben de qué estás hablando cuando sueltas frases tan comunes y tradicionales como ‘gárgolas galopantes’? Que si te refieres a alguien como ‘Divergente’ se lo puede llegar a tomar como un insulto.

Y es que como dicen los profesores de lengua, los libros amplían tu vocabulario, lo que ellos no consideran en sus discursos es que este vocabulario en algunos casos viene de otras lenguas, de otros mundos y en el día a día quienes poseen ese conocimiento particular resultan incomprendidos. Es como hablar en clave, a tu alrededor puede que no te entiendan. Hay que ver también lo positivo y es que es una manera práctica de detectar lectores o personas con gustos similares.

Regresando al tema de  la polémica. Muchos a tu alrededor puede que también se asusten al escucharte hablar de una manera para ellos desconocida y con palabras que tal vez en el diccionario no existan. Habrá quienes dirán que hablas en lenguas o que estas poseído por algún demonio. Definitivamente, la ignorancia fomenta el bullying.

Pero ¡calma! No eres el único. Y como sé que este no es al único inconveniente al que te enfrentas continuaré tratando estos temas que si bien no sirven para superar el problema, al menos quedan como constancia de que no estás solo en la aventura de leer. Y arriésgate sin miedo, que son mayores los placeres que un libro te puede dar (y no hablo de literatura erótica) que las incomodidades sociales que se te pueden presentan por ser lector.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Bifurcaciones Literarias



Había estado pensando en escribir esta entrada prácticamente desde el momento en que creamos este blog, si no es que antes, el problema radicaba en que necesitaba tiempo para centrar mis ideas y ver como las expresaba de la mejor forma posible, que luego ni yo me entiendo y termino confundiendo a todo el mundo.

Lo primero que me viene a la mente cuando escucho Bifurcación Literaria son sin lugar a dudas los fanfictions. Y es que en esos escritos, muchos buenos y otros pésimos, vemos el trabajo de personas creativas que -a conciencia o no- crearon una Bifurcación en la historia principal. He leído fanfictions muy variados, y he de decir que hay muy pero muy buenos e interesantes. Todos ellos surgen con un cambio en alguna acción de uno o varios personajes que causan un efecto mariposa en la historia de nuestro libro.

Hay libros que se han escrito de una forma tan rígida que posiblemente no admita este tipo de bifurcaciones (ahora mismo no se me ocurre cual) pero en contraste tenemos infinidad de manuscritos que están esperando ser bifurcados para que creen con él estupendas u horripilantes historias alternativas (vampiros con brillantina pelando junto a Harry, Ron y Hermione por ejemplo) . Y, claro está, cuando el fanfiction no se ha escrito, siempre nos preguntaremos cual hubiese sido el final del libro si el autor decidía omitir o cambiar alguna acción.

Hay un ejemplo que me gusta mucho utilizar cuando toco el tema de las bifurcaciones literarias es uno de Harry Potter puesto que salta a la vista. Cuando el prisionero hace su aparición en la historia, tenemos a un inteligente Crookshanks que trata de asesinar a Scabbers a sabiendas de que este pultimo es Peter Pettigrew. ¿Qué hubiera pasado si el gato se comía a la rata?

Por un lado tenemos a un Sirius que seguramente hubiera regresado voluntariamente a Azkaban en donde posiblemente hubiera sido besado por un dementor. Tenemos también que muy posiblemente el ascenso de El Señor Oscuro se hubiera visto retrasado mucho tiempo. Cedric vivo y ganador del torneo de los tres magos, el gemelo teniendo muchos hijos, Ojo Loco más loco pero vivo, Dumbledore vivo, Fudge aún de ministro y un ministerio corrupto. ¿Qué más hubiera pasado si el gato se comía a la rata?

Os voy a invitar a participar en los comentarios, me gustaría que hagan sus teorías sobre cualquier libro y sobre la posible historia bifurcada que hubiera resultado si algo sucedía o dejaba de suceder. 

lunes, 12 de mayo de 2014

Cuando el favorito llega

Hablar sobre mi libro favorito es referirme a la Literatura que enseña, que endulza cada línea con algún pensamiento sobre la realidad, sea del género que sea.

De la forma en la que yo lo veo, cada persona está hecha para un libro, y no al revés.

Eres un individuo navegando a través del mundo hasta que el Cosmos decide que ha llegado el momento de que llegues a tu libro, ese que va a acompañarte hasta el final.

Simplemente pasa.

Llega de la manera más extraña o más ordinaria, lo encuentras o alguien te lo recomienda, puede llegar como sea, pero lo conoces y la vida que tenías da un giro, que, tal vez parezca pequeño, pero que va generando cambios progresivos.

Para quienes me conocen sería fácil resolver esta incógnita: El libro favorito de Gabriela es Harry Potter.

Pues vale, que no solo hay un libro de Potter, así que técnicamente sería mi saga favorita.

No lo niego, Harry me acompañó durante toda mi época de colegio y fue absolutamente maravilloso, tanto que me llevó a conocer gente que actualmente conforma mi grupo de amigos más cercano.

Pero no por todo lo significativo que es el chico mago en mi vida su historia es mi preferida.
Lo siento por quienes apostaban a que sí.

Aprendí que cada libro tiene su encanto si es leído con el humor y en el momento adecuados.
Y que es eso lo que marca la preferencia por uno en particular.


Siendo así, podría referirme ahora a Si decido quedarme como uno de mis favoritos.

No es un libro extraordinario, ni pasará a ser un clásico universal, pero para mí ha sido una de las historias más reales y emotivas que he leído.

No tiene contenido histórico, como la obra unigénita de Anna Frank, tampoco se ambienta en un castillo oscuro y frío como las novelas de las chicas Brönte.

Tampoco es narrada por el acompañante del detective más famoso de la Literatura, y, claro está, no es un libro sobre Cáncer.

Simplemente es la historia de una adolescente normal, con una familia normal, un novio normal y amigos normales, lo que marca el cambio es un solo incidente.

Un segundo, un pequeño momento del que no se es dueño, ese único instante genera un cambio tan drástico que se creería una conspiración por parte de la vida para ella.

Por ser tan normal.

El encanto que tuvo para mí este libro es indescriptible, y es por eso que digo que los favoritos llegan cuando menos se los espera.

Y es que no es el único.

Para ilustrar un poco mi punto, les contaré un secreto: 

Yo no leí El Principito hasta que tuve 17 años.


Conozco personas que lo leyeron en la escuela, o que les fue presentado en el colegio y era como: "no puedo creer que no lo hayas leído todavía", pues les diré algo, no creo que leerlo cuando niña haya sido lo mismo, ni tampoco creo que haya dejado la misma huella.

En pocas páginas, Antoine relata la historia de la humanidad, sin mucha parafernalia, vista a través de los ojos  de un extraterrestre, que siente, piensa y busca el bien.

Cada persona es un mundo, y en el mundo del Principito yo me quedé atrapada; cada frase, cada pensamiento suyo me embelesa como solo podría pasarle al niño interno que no muere nunca.

Hay tanta filosofía plasmada en sus páginas que puede ser leído una cantidad infinita de veces, y aún así, puede encontrársele un significado diferente a una o dos frases.


Es al título de este pequeño libro al que mi mente siempre acude cuando de hablar de preferidos se trata.

Y creo que seguirá siendo así por un buen tiempo.